En el año 2001 realicé mi primer viaje serio fuera de España, salvo un par de incursiones en el país vecino por motivos de competición deportiva o una excursión escolar. El destino escogido fue la región portuguesa del Algarve.

Durante una semana de agosto, tomando como base de operaciones el encantador pueblo de Albufeira, visité algunos puntos de interés por la zona, desde el Cabo de San Vicente y la Praia de Beliche en el extremo más occidental de la región hasta el pintoresco pueblecito de Alte, pasando por Sagres con su fortaleza, Silves y su Castelo rojo, Portimão y su famosa Praia da Rocha.