Sus cartas y sus reglas son las mías. Idénticas también nuestras certezas. Demoliciones que ceden terreno a nuevas y firmes construcciones. Charcos en los que saltar para celebrar. Insisto, de su mano en mi mano. De su vida en mi vida.
Juego con cartas al descubierto y la certeza de que esta vez no habrá perdedores. Veo su escalera de color con una pareja de almas.
Escalera de color en torbellino. De su mano y de su vida. Gracias.