Hubo quien lo dijo antes: "que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son".
Si mi ilusión le contagia no busque antídotos. Quédese dormido entre mis brazos y déjese acunar. Reservé hace algún tiempo dos pasajes para un vuelo con escala en Ítaca y destino al País de los Sueños.
Tenerle como compañero de viaje, mi querido Uskglass, es un verdadero placer. Soñado y real.